
Noche final de las casas
de vender amor
A José Daniel Suárez
Bohemio la noche entera
estuve entre las casas de vender amor
mirando sus mujeres comprar los cosméticos del embrujo
Yo las escuché revivir las largas cuitas de su nostalgia
y mis oídos respiraron cada palabra desde mil bocas
los temblores hondos de ser quienes fueron
Las veía blancas en la lluvia
azules en los puñales de la querencia
Yo verdaderamente me quedé a contemplar
las esperadas caídas de aquellas casas de vender amor
las mudanzas de los tejados hacia otros mundos
las trampas del azar mezquino de la noche
Un viejo reinado que se aferra a los sentidos
Una lápida de sueños entre San Carlos y yo.
De cuando sorprendí a Isaura
dignamente
trajeada como una flor
Más liebre que pájaro
treparé en tus senos
las colinas de San Carlos
lento iré de las faldas a la cima
Y morderé obediente los arbustos
que me acercan al otro cielo de las leyendas
más pájaro que leopardo
cantaré en tu nombre
Isaura
el anhelo salvaje
mi pequeña eternidad.
Lecciones de gramática esperando
a Isaura
y leyendo un pesado diccionario
de sortilegios y poemas
dedicados al despecho
Vivir
truco de magia consistente en rescatar cada mañana
nuestro cuerpo de las tinieblas
Soñar
Acción exactamente inversa a las realidades del espejo
Espejo
Instrumento de tortura
que los suicidas compran para luego envenenarse
Anochecer
Técnica de convertirse uno en noche oscura
cuando acechan los enemigos
Amar
Arte de eludir a cualquier mujer
que no sea Isaura
Escrito con esmalte sobre oscuro
Navidad en círculos de fiebre 1991
He caminado entre promesas movedizas
y tratado en vano
de lavar mi nombre de las sombras
He mentido
porque nadie tolera a un poeta que no miente
He visto las ilusiones
pasar del bosque a los desiertos
Pese a mis esfuerzos aún sigo siendo yo
No sé cuál castigo Isaura paga
cuando me besa.
Tomados del libro Isaura: De la medianoche a la repentina ausencia. Fondo Editorial Teatro de Venezuela. San Carlos, Cojedes, 2005.
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